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Cómo usar el cableado eléctrico de la casa para armar una red de datos de alta velocidad , sin romper paredes ni dañar la pintura
En casas y departamentos, Internet y electricidad se llevan cada vez mejor. Con unos adaptadores llamados powerline es posible armar una red casera de datos, usando el mismo cableado de la corriente eléctrica. Y no una red cualquiera, sino una de alta velocidad: hasta 200 Megabits por segundo (Mbps), más que suficiente para transmitir Internet y video de alta definición.
Armar una red de datos por corriente eléctrica es un trabajito sencillo y rápido. Se necesita como mínimo dos adaptadores powerline. Uno se enchufa a la corriente eléctrica y se une al módem de Internet de banda ancha por puerto ethernet (la ficha RJ45, como la del teléfono pero más gordita). El módem, claro, debe estar conectado a la computadora. El otro adaptador se une por ethernet a la segunda compu y se enchufa al tomacorriente más cercano. Cada nuevo equipo que se quiera compartir necesita tener su propio adaptador powerline.
Algunos adaptadores traen un software que se instala en la compu nodriza (la que tienen el módem de banda ancha). Otros, como el Panasonic, tienen un adaptador maestro conectado a la PC, que reconoce en forma automática al resto de los equipos, que usan adaptadores esclavos.
Pero estas redes no sólo sirven para compartir Internet, la impresora o una camarita web. También permiten transmitir video y audio desde la compu a la tele. Para eso, hay que conectar al televisor un equipo llamado media player, que también enchufa a la red casera con un powerline.
¿Eléctrica o inalámbrica? Con la popularidad de las redes Wi Fi, la pregunta obligada es qué sentido tiene usar la red eléctrica si puedo hacer lo mismo y más barato por el aire. Un router Wi Fi (distribuidor de señal) se consigue desde us$100 y provee de señal a muchos equipos, mientras que un set de dos adaptadores powerline cuestan entre $150 y us$300.
Sin embargo, empresas de audio y video, como Panasonic, y especialistas en Wi Fi, como D-link y Linksys, apuestan a nuevos modelos de powerline. Según Marisol Fazzini, de Panasonic, powerline y Wi Fi no compiten, se complementan: "Con un adaptador powerline se puede extender la señal de Internet a lugares de la casa donde la señal inalámbrica tiene interferencias", dice.
El mismo argumento sostiene Diego Noya, de D-Link, una empresa que fabrica tanto equipos Wi Fi como powerline. "El hormigón, los revestimientos metálicos y los vidrios pueden interferir la señal Wi Fi. Powerline permite ampliar la red hasta esos rincones sin señal, sin romper la pared para instalar cables".
"Además, powerline tiene un buen futuro asociado al triple play, el servicio que unifica teléfono, televisión e Internet en un mismo proveedor, y que aún no está autorizado en la Argentina", agrega Noya.
Pero powerline también tiene sus limites. Sólo puede usarse en instalaciones eléctricas de una misma fase y cableado. Por eso, algunos fabricantes tienen adaptadores powerline Wi Fi, que amplían la llegada de la red en ambientes que poseen otra fase eléctrica o donde se usan equipos Wi Fi, como las notebooks.
Por ahora, bits y watts conviven en paz. Eso sí, mucho cuidado con meter los dedos en el enchufe, no sea cosa que se interfiera la señal de Internet.
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